sábado, 27 de agosto de 2016

GUARIDA DE LOS POETAS - Le Pont Mirabeau, Guillaume Apollinaire (1880 - 1918)





Hoy celebramos a un gran poeta, Guillaume Apollinaire, con una joya: la lectura, en su voz, de uno de sus celebrados poemas, El puente de Mirabeau. 
Luego agregaremos algunas de sus traducciones a nuestra lengua, la de Bartra en primer lugar, luego de que la transcriba... Y, si cabe, parte de su ensayo sobre el poeta en la colecta de poemas que publicara la EDITORIAL JOAQUIN MORTIZ, en Junio de 1967.
Salud, Guillaume!

lacl


P. S. 28/08/2016.-


Tal como prometiéramos, agregamos la traducción de El puente de Mirabeau que Agustí Bartra realizara para el sello editor JOAQUIN MORTIZ. Y el recuerdo me ha llevado a agregar otro poema, uno de los primeros que de Apollinaire escuchara, incluso antes de leerlo, en virtud de aquellas innumerables lecturas que, por el puro placer de la palabra, realizáramos mi hermano y compadre, Douglas Parra y este servidor, en la azotea de su casa. Amante desde infante del sonido de cada una de ellas, incluso cuando algunas parecieran grotescas, tuve la fortuna de contar con la amistad y familiaridad de la familia Parra y de Douglas en particular, quien con su incansable entusiasmo (que al día de hoy sigue siendo el mismo) fue el que verdaderamente me abrió las puertas de la poesía.

Por supuesto, no dejaré de honrar la amada memora de su padre, el poeta José Parra, con quien me cupo la dicha de mantener grandes y dilatadas conversas (que, más que conversas, fueron afectuosas y provechosas sesiones de escucha de mi parte). Cuando Douglas no estaba, era la no menos querida Oleira, su hermana, quien tocaba a la puerta de nuestra casa pues, el poeta, enterado de mi gusto y dedicación al estudio de la letras, siempre me hacía llamar con ella con una sencilla pregunta: mi papá me manda a preguntarte si pudieras ir un rato para la casa a conversar. No puedo relatar fidedignamente la mezcolanza de encanto y duda que me generó el primer convite, pues ¿que podría conversar un imberbe como yo con un hombre tan venerable? Pero fueron tardes morosas e inolvidables de salpimentadas conversas (el poeta José Parra fue un extraordinario conversador) en las que cábala, alquimia y poética llevaban la voz cantante, pero además en las que me enteré de mil y una cosas no sabidas.

Pero volviendo al asunto del poema que agregamos, se trata de Caballos de Frisia. Douglas siempre lo leía tal como lee la poesía, como un río de caballos sueltos que con ellos nos llevan hasta un impensado horizonte. Recuerdo como si fuera ayer aquella tarde sobre la que, luego de leer el poema, nos fuimos a contemplar la forma de esas islas de Frisia sobre un mapamundi: eran perfectos y desbocados caballos. Y en tributo a la memoria, a la poesía, a la amistad y, sobre todo, a la magia de un hombre que con la palabra logró convocar esas humanas cualidades, como lo fue el no siempre bienaventurado Apollinaire, aquí dejamos esos Caballos de Frisia.
lacl 


Nota: acto seguido a la lectura de Apollinaire agregamos la balada del poema, en la voz de Léo Ferré.

. . . . .


Le Pont Mirabeau- Guillaume Apollinaire

Sous le pont Mirabeau coule la Seine
            Et nos amours
       Faut-il qu'il m'en souvienne
La joie venait toujours après la peine

     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure

Les mains dans les mains restons face à face
            Tandis que sous
       Le pont de nos bras passe
Des éternels regards l'onde si lasse

     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure

L'amour s'en va comme cette eau courante
            L'amour s'en va
       Comme la vie est lente
Et comme l'Espérance est violente

     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure

Passent les jours et passent les semaines
            Ni temps passé
       Ni les amours reviennent
Sous le pont Mirabeau coule la Seine

     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure



EL PUENTE DE MIRABEAU

Bajo el puente de Mirabeau discurre el Sena
                   Y nuestro amor
Es preciso que lo recuerde
La alegría llegaba siempre tras la pena

                   Llega la noche la hora suena
                   Los días pasan yo me quedo

Enlazadas las manos estamos cara a cara
                   Y mientras tanto
         Bajo el puente de nuestros brazos
Pasa la onda mansa de inmortales miradas

                   Llega la noche la hora suena
                   Los días pasan yo me quedo

Amor se va como esta agua corriente
                   Amor se va
         La vida fluye lenta
Y nuestras esperanzas son violentas

                   Llega la noche la hora suena
                   Los días pasan yo me quedo

Pasan los días pasan las semanas
                   Y ni el pasado
         Ni los amores vuelven
Bajo el puente de Mirabeau discurre el Sena

                   Llega la noche la hora suena
                   Los días pasan yo me quedo



CABALLOS DE FRISIA

Durante el blanco y nocturno noviembre
Cuando los árboles destrozados por la artillería
Envejecían aún bajo la nieve
Y apenas asemejaban caballos de Frisia
Rodeados de olas de alambradas
Mi corazón renacía como un árbol en primavera
Un árbol frutal en el que se abren
                   Las flores del amor

Durante el blanco y nocturno noviembre
Mientras los obuses cantaban espantosamente
Y las muertas flores de la tierra exhalaban
                   Sus mortales aromas
Yo narraba cada día mi amor a a Madeleine
La nieve pone blancas flores sobre los árboles
         Y adorna de armiño los caballos de Frisia
                   Que se ven en todas partes
                            Abandonas y siniestros
                                      Caballos mudos
No caballos de la Alhambra sino alambrados
                   Y yo los convierto de pronto
         En una manada de caballos-urraca
Que  corren hacia ti como las blancas olas
del Mediterráneo
                            y te traen mi amor
Rosalirio oh panetera oh palomas estrella azul
                                      Oh Madeleine
Te amo con delicias
Si sueño en tus ojos sueño en frescos hontanares
Si pienso en tu boca se me aparecen las rosas
Si sueño en tus senos el Paracleto desciende
                   Oh doble paloma de tu pecho
Y viene a desatar mi lengua de poeta para siempre
                   Para repetirte
                   Te amo
Tu rostro es un ramo de flores
         Hoy no te veo pantera
         Sino Todaflor
Y te huelo oh Todaflor
Todos los lirios suben a ti como cánticos de amor y de alegría
Y esos cantos que vuelan hacia ti
         Me llevan a tu lado
         En tu hermoso Oriente donde los lirios
Se truecan en palmeras que con tus bellas manos
Me hacen señas de que vaya
El cohete se abre flor nocturna
         Llegadas las sombras
Y cae como una lluvia de lágrimas amorosas
Lagrimas felices que la alegría hace derramar
                   Y te amo como tú me amas
                            Madeleine




https://www.youtube.com/watch?v=v3UF_1LM-Tc .

https://www.youtube.com/watch?v=q29zrWRkDc0




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