lunes, 23 de abril de 2018

El monstruo de la calle Monroe, Spencer Holst. - Un mantra sanador, Mahamrityunjaya.




A Armando Quintero Laplume, amador de la palabra. 



El monstruo de la calle Monroe, Spencer Holst.

Hubo una vez un monstruo que se mudó al 91 de la calle Monroe.

Es un monobloque lleno de puertorriqueños e italianos, judíos y negros, irlandeses y algunos chinos, muchos inmigrantes de primera generación, una cantidad de artistas y bohemios; toda esta gente usa disfraces.

Pero este monstruo tenía una apariencia muy extraña.

Era bajo y feo, y tenía pelo color zanahoria y cuarenta años de edad. Usaba una larga capa verde que lo cubría por completo; la capa arrastraba un poquito por el suelo cuando él caminaba, de modo que no se le veían las piernas.

Esto le daba una apariencia extraña, pero lo que hacía que la gente lo llamara monstruo era su peculiar forma de caminar o, más bien, de moverse.

Porque él no caminaba como todo el mundo.

Era como si se deslizara.

Era como si alguien lo estuviera empujando sobre patines, o como si él anduviera en bicicleta de una sola rueda, y algunos decían que en realidad se sentaba con las piernas cruzadas y flotaba en el aire.

Algunos pensaban que era un ángel, otros que era un demonio, pero todos, viejas, gangsters, jóvenes y chicos, todos sentían el mismo miedo cuando lo veían llegar, deslizándose.

La gente corría adentro para mirarlo desde los zaguanes y por las ventanas, espiándolo desde atrás de las cortinas, mientras él se deslizaba melancólicamente por la calle vacía.

Siguió así durante unas dos semanas.

El monstruo era muy regular en sus horarios. Salía temprano por la mañana y volvía en el temprano atardecer, y nadie supo nunca adónde iba o qué hacía cuando se metía en su departamento.

Un anochecer, al tiempo que el monstruo daba vuelta a la esquina y la calle se vaciaba, un vagabundo se cayó del bar de la otra esquina.
El vagabundo empezó a tambalearse calle arriba hacia el monstruo, y estaba tan borracho, blasfemando y eructando y hablándose a sí mismo, que no advirtió el silencio, o el vacío, o la cabeza colorada envuelta en una capa verde, que rápidamente se le acercaba.

Pero toda la calle Monroe los estaba mirando.

Se encontraron.

El vagabundo miró, y vio al monstruo, y revisó su bolsillo y extrajo un cigarrillo, y el cigarrillo estaba roto, y dijo: “¡Eh, compañero! ¿Tiene fuego?”.

El monstruo se agitó debajo de su capa y sacó un fósforo y encendió el cigarrillo del vagabundo.

Fue en este punto en que el vagabundo, que estaba tan borracho, se derrumbó, y al caer lo hizo encima del monstruo, haciéndolo caer, caer en mitad de la calle, y en este proceso se aferró a la capa del monstruo y se la arrancó.

¡El monstruo quedó completamente a la vista!

¡Y la gente corrió afuera y formó un gran círculo alrededor del monstruo y miró!

Y entonces alguien dijo, con una especie de desengaño en la voz: “Bah, tiene nada más que tres piernas”.

Entonces, otro dijo: “Sí, no es ningún diablo. No es ningún ángel. ¡Ja! Tiene nada más que tres piernas. Por eso es que camina así”.

Entonces empezaron a enfurecerse con el monstruo, gritándole en son de guerra por haberlos asustado.

Y corrían las lágrimas por las mejillas del pobre monstruo mientras intentaba explicarles que él no había querido realmente asustarlos, sino que estaba avergonzado de su deformidad y por eso usaba la larga capa.

Finalmente, un tipo dio un paso fuera de la multitud y ayudó al monstruo a incorporarse, y dijo: “¿Sabe, amigo? ¡Lo que usted necesita es un trago!”

Así que el monstruo, con la capa enroscada en el brazo, se deslizó hasta el bar de la esquina, y una multitud de hombres lo siguió.
Sus manos temblaban mientras tomaba el trago, de modo que los otros hombres hicieron como que no se daban cuenta. Uno de ellos dijo: “¿Usted cree que los Yanquis ganarán mañana?”.

Otro dijo: “Bueno, ¡apuesto dos dólares a que sí!”.

El monstruo se dio vuelta, señalando al hombre con un dedo tieso, y gritó: “¡Tomo esa apuesta!”.

Porque, fíjense, él era hincha de los Dodgers.

Este es, en verdad, el final de la historia.

Pero no puedo evitar darme cuenta de que el monstruo y la gente se han olvidado por completo del vagabundo.

Mientras están sentados, tomando y hablando de baseball, el vagabundo yace inconsciente en la alcantarilla, y nunca se enterará de la gran acción que ha hecho. Los chicos se cuidan de no pisarlo cuando corren persiguiéndose unos a otros, pero ésa es la máxima atención que se le dispensa.

Pero, como autor, tengo ciertos poderes.

Así que me gustaría expresar la gratitud que mis personajes no han demostrado. Fíjense, este vagabundo va a morir, de todas maneras, de tuberculosis en un par de meses, pero yo voy a hacer que la policía lo detenga acusándolo de ebriedad y se lo lleven al Hospital Bellevue, y descubran ahí su tuberculosis y lo manden a un hospicio del Estado, a morir.

Ellos se ocuparán de él.

(FIN)

Recomendamos la visita a la siguiente publicación, para quien desee escuchar uno de sus cuentos, tal como nacieron, del narrar a voz en cuello...




Y para compensar la ironía del mundo arriba relatada, música y misticismo sanador.  




domingo, 22 de abril de 2018

(The word is unfinished) mandato del sueño / Música y mística: Mahamrityunjaya Mantra




Un añejo texto escrito por mandato del sueño... La primera parte fue escrita de corrido, luego de que la frase en inglés, "the word is unfinished", muy claramente pronunciada, me despertara. La segunda parte es, más bien, un resabio de lo que dejara ese sueño revoloteando en mi psique. 
Salud!
lacl

(The word is unfinished)
I.


¿ Dónde reside la hermosa perfección
  de nuestras obras ?

... vanidad de vanidades ...

Nuestra obra máxima
es la humillación.

Lo inacabado es nuestra
verdadera realización,
no hay otra realización,
no hay metas donde poder encofrar
una pretendida perfección de nuestras obras.

Podemos florecer,
florecerle al mundo,
dándole cumplimiento
a aquello que nos llama
hasta el final;
pero no podemos parir un final cerrado,
un rigor mortis postizo
para la expresión
que se desliza de nuestras manos.

¿ No está la portentosa reina de los cielos
  por siempre inacabada,
  por siempre renaciendo,
  por siempre remuriendo ?

La verdadera joya prístina reside
en un acto de amor y reconocimiento:
el amoroso reconocimiento
de lo inacabado.

Sólo somos ofrenda.


(The word is unfinished)
II.


La palabra está inacabada

                            porque el verbo está inacabado

La mujer está inacabada

                            (porque lo bello es inacabado)

La extática y delicada captura de un gesto amable
        es expresión inacabada,

pues, la deliberada indulgencia de algún placer sensual
     está, por gracia de la fortuna, inacabada,

Porque esperanza y perfección son inacabadas,

                 las estrellas y el universo entero están inacabados


Eureka: ¡el hombre está inacabado!

(Porque todo lo inacabado algún día acabará,
sólo lo inacabado está acabado)


(*) Frase aparecida en un sueño, la que me impulsara a levantarme de la cama para escribir de inmediato lo dictado.






Música y mística: Mahamrityunjaya Mantra



sábado, 21 de abril de 2018

Notas y adagios... / GUARIDA MUSICAL: The Ancient Greek Kithara





Cierta tarde, una de aquellas en las que asistíamos con gustosa y, a la vez, sosegada ansiedad a la Escuela de Letras, como partícipes de un taller de escritura ensayística con Rafael Cadenas, recuerdo que el profesor nos legó una de esas frases o giros suyos, que más que aisladas o taciturnas expresiones son un dechado de templanza que busca alianzas y concatenaciones en el aire. Meros señalamientos que se quedan flotando en el aire para que sean recogidos por alguna red. 

Refiriéndose a la modernidad, nos decía aquella tarde que, cosa curiosa, en ella se hubiera extendido de manera tan estentórea la escritura fragmentaria, y que era cosa digna de anotar.

Ello dio motivo para una de esas gratas conversas, en las que todo participante tenía y sentía derecho pleno para agregar sus consideraciones personales, acaso como víctimas personales de tal fragmentarismo.

No éramos más de doce los participantes. Y era una maravilla poder ser arte y parte de un entregado conversar, en el que cada uno sintiera gana vital de escuchar y compartir lo que adentro pugnaba por ser contraste, a la luz de las otras almas allí reunidas.

Comentario aparte, nada me vino mejor al ánimo que desde niño me signara, que tal señalamiento del profesor Cadenas (tal como siempre le llamara), pues vino en mi asistencia en momento oportuno. Y me llevó a reflexionar sobre el asunto, que no era otra la razón de habernos tendido en el aire su expresión. Avizoré, de un modo más decantado, la fascinación y hermandad que sintiera siempre por la escritura de Kafka, sus adagios, sus peripecias incompletas, la imposibilidad de concluir “verdaderamente” nada de lo que se emprenda, algo muy difícil de explicar si no es por medio de parábolas al estilo del titubeante maestro de Praga. O por las notas póstumas de Nietzsche, tan luminosas como un sol a punto de explotar. Y sólo menciono a dos.

A los seres humanos, no nos ha quedado más remedio que responder de manera fragmentaria al estallido en que ha desembocado el mundo humano. Si lo que hay son fragmentos, es con fragmentos que se armará muy buena parte de todo lo legado.

No soy un disciplinado escritor de adagios o notas, ni de ninguna otra cosa. Es decir, no escribo adrede. No pretendo ser más de lo que soy. Escribo porque lo necesito, como el respirar e independientemente de los “resultados”. Y el día que no lo necesite, simplemente, colgaré los bártulos. Y no sé si dejaré de respirar. Es algo que me intriga. Lo cierto es que de aquella tarde guardo la amorosa memoria. Y que de aquella conversa deviene esa sección de mi blog que bautizara con la palabra “Fragmentarias”, haciendo evidentemente relación entre el estallido de la luz con el de la palabra que alumbra, incluso cuando nos venga rota. No necesito justificarme, mas si lo necesitara, me bastaría con traer a la mesa otro fragmento, éste de Hesse: “…Hacer versos malos es algo que depara mucha más felicidad que leer los más bellos…” Expresión que muy bien podemos endosarle a la escritura de notas, adagios, apotegmas y otras especies…
Salud!

lacl


Notas y adagios…

Hay veces que me siento impelido a suspirar debido a la acidez de mi incredulidad con respecto a lo que somos como especie. Somos un canto al exabrupto. Malgastamos lo más preciado de nuestro tiempo, respirar a plenitud en el ser y con el ser de todas las cosas, animadas o inanimadas, por estar dedicados a ponerle zancadillas a cualquier otro ser que se atreva a pasar por nuestro lado. Hemos perdido un tiempo valioso. Un millón de años perdidos. El cosmos, por fortuna, no derramará ni una sola lágrima por todas las gotas que de nuestra sangre incansablemente hemos derramado, el día en que venturosamente hayamos dejado de existir.

(lacl, 21/04/2018)

*

Aunque puristas y directores de correccionales se enrabieten, lo diré. No está escrito en las tablas de la ley que haya que leerse “todo” El Quijote para aprehenderlo. Por supuesto que aconsejamos su lectura pues, más que lectura es viaje del ánima en comparsa. Pero es que el Quijote es tan donoso, en su ofrenda y su derrota, que hace aparición allí, donde no ha sido llamado…

(lacl, 20/04/2018)

*

La memoria es la amante del corazón.

(lacl (16/ 04/2018, amaneciendo.)

*

Post Scriptum.

Aunque es un secreto a voces. A desoídas voces, desde luego.

(lacl, 17/04/2018)

*

Un viejo dicho reza: nobleza obliga. Mas para el teatro del ahora cabe sospechar que nobleza sea un sobrante.

(lacl, 01/03/2018. 3 am)

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Y dejaremos otros, casi todos, más anejos, amén de algunos que he subido recientemente a mi perfil. No colocaré aquí fechas ni datos de origen, soolo los textos…

...voy a negarme, porque al aseverarme me pierdo...
(la voz que siempre me despierta)

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Urgen pensamientos oblongos, cual la brisa que hace cantar a las hojas de los eucaliptos. 

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Desvencijamiento. Es la única palabra que tengo para la presentísima modernidad...
Soy un disco rayado.

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A mí me han bloqueado los desnudos de Modigliani en la redes sociales... Transgresor es el arte, mas no las bélicas operaciones quirúrgicas...

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Ayer, un mínimo gesto me hizo sentir como el pecador inmaculado que, secretamente, atisba en la sombra de nuestro discurrir.

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La vida se ensancha cuando el superlativo yo desaparece...

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Misión del poeta es desinflar las chifladuras del ego. Mas debe comenzar por el suyo.
lacl.
Bitácora en Acuario.

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No hablemos del ayer, pues nuestra vida es hoy, pero tengo la ingrata sensación de que en el mundo de ahora, en este preciso instante que nos vive y es vivido, prevalece una ausencia absoluta de pensamientos oblongos y una sobreabundancia de mentalidades cuadradas…
31 de Marzo de 2017, 3 am.

Una anotación al aire que rescato gracias a la galería de los recuerdos que pone a nuestro servicio la red...

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El pasado es un espejo.

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Nada más alejado del poeta que un sentimiento de orgullo.
En él, eso sí, vergüenza del espíritu. De ello ha de tener mucho.

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Creemos en el crear, creamos en el creer.
lacl, adagio suelto, 1980

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GUARIDA MUSICAL

The Ancient Greek Kithara



Anselmo Di Testarutto, Apotegmas contra la peste, Turín, 1935 / Destino del Don Quijote, morir cuerdo y vivir loco.





Para algunos datos, aunque inciertos, sobre Don Anselmo, dejamos aquí un enlace del año pasado... Salud! lacl


* No tengo fe en el ser humano. No albergo esperanzas sobre lo que le deparará el futuro. El ser humano es un asesino del ahora, lo fue del ayer y, todo indica que lo será del mañana, su mañana. Mi única fe reside en la soledad con la que convivimos algunas cuantas personas que formamos parte de esta mentira que llamamos humanidad, este espejismo de civilización y progreso que ella misma se ha trazado como forzada caricatura y que ha de defenderse, a capa y espada, so pena de ser excomulgados. Esa soledad que nos permite entrar en contacto con lo que no siendo humano -porque nos trasciende- colma nuestros pechos de piedad. Piedad que no podemos más que donar en silencio y a trastiendas de la falsa fe que prodiga este adefesio que hemos erigido en mundo. 
Escupo sobre las sienes de los dioses de aserrín que se han inventado los hombres para justificar su barbarie.

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* Yo puedo ser (y, de hecho, creo que lo soy) un estúpido natural, porque soy hijo de madre natura. Pero aquellos que creen ser superiores a los otros, por el simple hecho de seguir su cómodo y movedizo credo particular, meramente me dan lástima. No dolor, ¡lástima! ¿Escuchó, señor sabelotodo? ¿O es que necesita que lo zarandee de una buena vez por todas?

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* El peor de nuestros males es la soberbia que enceguece y poda, con hoz macabra, todo retoño o afloramiento del substrato de los sentimientos. Una peste ha señoreado en nuestra tierra y se ha colado en oleadas de individuos, y ésta no es otra que la de un regodeado sadismo… Una, no únicamente impune, sino impúdica e irreverente barbarie…

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* Tengamos fe en el hombre, a pesar de lo que hacen los hombres.

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* Emerson escribió: “…Sólo es rico aquel que es dueño de su tiempo…”
Y yo me digo: Con razón, tanta miseria…

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* Verticalidad, ¡ante todos y ante todo! Así le quiten la palabra a uno.


* Anselmo di Testarutto,  Apotegmas contra la peste, Turin, 1935.



GUARIDA DE LOS MÚSICOS.

Destino del Don Quijote, morir cuerdo y vivir loco.




viernes, 13 de abril de 2018

Orfeo vaga cantando / Guarida musical, Cantos de Pilón. / Fragmentos del escriba Simónides Románico / Guarida musical: La odisea de Orfeo.




Unas breves estampas para rememorar a Orfeo, un maestro divino en el arte de comulgar con madre natura. Cuando lo humano quiso interponerse ante lo divino, vino su perdición, su humana perdición.

lacl

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Orfeo vaga cantando,
labra sus loas y angustias
en el tejido silencio del viento.
Solo va. Y va cantando.
Graba en el pecho ingrávido amor ciego.
.
lacl, 08 de abril, noche, en una sala de espera.



De todas las fotos, esta imagen es la única que no fue captada por mi lente... Fue tomada de la web, no conozco al autor... Por la relación del mito de Orfeo con el río en el que su cabeza es arrastrada por las aguas mientras canta, es que la agregamos a la colecta.

El facsímil...


GUARIDA DE LOS MÚSICOS...

El trío de Aquiles Báez, Adolfo Herrera y Gustavo Márquez con Betsayda Machado. Estupendos. No tengo otra palabra para ellos.




Fragmentos de “Días de bruma” (*)

* * * * *

El alba se anuncia
y, tal como ayer,
comienza a tejerse
el extraño canto
del ave que ha hecho
nido en la alameda.
Sus voces,
una cuarteta de tonos
graves y modulados
semejando una cruz
en el aura,
luego rematadas
de dos agudos dejos
en el centro,
en medio del silencio
y la penumbra,
son puntadas que
en el aire hilvanan
una impecable rosa.

* * * * *

Su canto ha logrado
lo que, barruntaba yo,
era un imposible:
entre la niebla ha
enhebrado nuevamente
mi alma de esperanza.
Lo curioso es que canta
en soliloquio y en medio
de la penumbra y se calla
cuando despunta el día y
todos los demás pájaros 
comienzan a asomar sus trinos.
Luego vuelve por sus
fueros a media mañana,
cuando las demás aves
han ido a entregarse a
la laboriosidad del día.
Me siento hermanado
a esa creatura.

* * * * *

Orfeo habla en esa cantilena.
Borda sus himnos en la noche
figuradamente detenida.
El nunca interrumpe la
búsqueda ni sus cantos
de homenaje a Eurídice.
Y su cabeza vaga en el viento
orando en todo aquello  
que, impensadamente,
es habitado por el aura.

* * * * *


(*) lacl, bid&co editor. Colección Poetas del HispanoMundo. Caracas, 2013


GUARIDA MUSICAL: LA ODISEA DE ORFEO









sábado, 7 de abril de 2018

La casa en que vivimos, notas. / Anselmo Di Testarutto, Apotegma / Guarida musical, Richard Bona





La casa en que vivimos es un retrato de la casa del alma. Y en ese retrato no se recoge ostentación o pobreza material. Es, primeramente, un fresco del aliento.
.
(lacl, 06 de abril, 2018)

*******

(04/04/2015)

Ayer, un señor al que no conozco, amigo de amigos, escribió sobre la publicación de un largo fragmento de Gurdjieff (Encuentro con hombres notables) que subiera yo, que “no pudo leer ese texto, demasiada saliva…” Y yo lo primero que pensé fue: ¿y cuál es la necesidad del divulgar un comentario tan baladí y huero de sentido?

Esto me dio pie para reflexionar lo siguiente. Expresiones y salidas como la referida no son más que el producto de soberbias engrandecidas, tal como se han multiplicado en nuestro terruño. Es gesto típico del venezolano de hoy: hartarse de vana y vacía grandilocuencia para sojuzgar aquello para lo que ni siquiera ha tenido la curiosa disposición de ánimo necesario y poder, así, hablar con algo de criterio. Me refiero a esa curiosa disposición de ánimo que tanto extrañaba Ortega y Gasset, entre los hijos de su patria, en sus “Estudios sobre el amor”. Hay una vital curiosidad que nadie debe permitir que se le duerma ni, mucho menos, que otros se la aletarguen.

El nuestro es un país poblado de seres omniscientes deambulando con la vital curiosidad muerta y enterrada. Nulidades que andan, de aquí para allá, derrochando su presumida inopia de ego inflado.

Por ejemplo, van a la casa de Fulano -a quien no conocen-, pero se saben autorizados (dada la  suprema soberbia que todos los dioses -por supuesto- les aplauden), para dictaminar que quien o quienes en esa casa viven son unos papanatas.

Son omniscientes perdonavidas, todo lo saben sobre todas las cosas, pero jamás han prestado oídos ni a Voltaire. Y todo lo  enjuician con el escupitajo que lanzan desde las alturas de su empantanado ego.

De allí que ni siquiera vaya yo a perder mi tiempo en responder directamente a sandeces como la aludida. Simplemente, no entra más a mi casa.

Mi padre siempre decía que no todo mundo tiene el derecho de sentarse en nuestra cocina. Y yo comparto plenamente ese juicio.
.
(lacl, 4 de Abril,  2015.)



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Mucha gente de hoy afianza su creencia
en ese disturbio del discurrir ajeno
que es el pensamiento humano.
Y los pensamientos surgen en serie,
como si fueran producidos
por una máquina que nos implantaron
en un cofre que llamamos cerebro.
Pero las imágenes genéticamente diáfanas
son las que germinan y emergen del alma.
Todo es dictado.

(lacl, 4 am, 26 - 01 - 11)



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De las notas de Don Anselmo Di Testarutto.



Qué patéticos son los artistas y escritores que no logran respirar a sosiego cuando no se les masturba de continuo el ego. No quiero nada con sus lienzos ni sus letras, pobres inadvertidos, pústulas a punto de reventar. Son tan ignaros y tan ajenos al Eros, que terminan siendo incapaces de advertir que todo pujo por masturbar el huero emplumamiento del yo es como intentar hacerle el amor a una careta. Cuán lejos andan de la piel, filtro del alma.

Anselmo di Testarutto, Apotegmas contra la peste, Turin, 1935.


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GUARIDA MUSICAL / Richard Bona.


Reproduzco parte de lo escrito cuando divulgara en mi página personal de Facebook, en ocasión de compartir la grata e iluminadora conversación con Richard Bona, el tercero de los videos aquí incluidos…
lacl
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Me disculpan si lanzo este guijarro a sus ventanas, pero es que me parece maravilloso este diálogo. La primera vez que escuchamos a Bona fue como músico acompañante del ensamble que montara Harry Belafonte para su concierto en la universidad de Nueva York. Eso fue en 1997. Nuestras mandíbulas se cayeron de su sitio al escuchar este concierto y al descubrir a Bona. Gracias a mi hijo Sebastián por mostrarnos esta hermosa e ilustrativa conversa …
.
I apologize if I throw this pebble to your windows, but I think this dialogue is wonderful. The first time we heard Bona was as a musician accompanying the ensemble that Harry Belafonte assembled for his concert at the University of New York. That was in 1997. Our jaws fell out of place when listening to this concert and discovering Bona. Thanks to my son Sebastian for showing us this beautiful and illustrative conversation ...



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Harry Belafonte introduces Richard Bona, New York University, 1997.